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lunes, 23 de mayo de 2011

SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA. Aspectos generales


Qué es el Síndrome de Fatiga Crónica
El Síndrome de Fatiga Crónica, también conocido por otros nombres como el de Fatiga Crónica y Disfunción Inmune y encefalomielitis miálgica o encefalopatía miálgica es un trastorno a largo plazo que afecta al cerebro y a otros sistemas, incluyendo el sistema inmunológico, el endocrino y el sistema autónomo.


La fatiga debilitante suele ser el síntoma más frecuente. Otros síntomas comunes incluyen la falta de sueño, dolor del cuerpo y confusión mental. Los problemas emocionales como la depresión, ansiedad, irritabilidad y dolor generalizado también son comunes.

La severidad del SFC es muy variable. Mientras que algunos pacientes continúan llevando vidas relativamente normales, otros no pueden salir de casa o incluso deben permanecer en la cama.
En la mayoría de los casos de síndrome de fatiga crónica este crea síntomas de moderados a graves y reduce en un porcentaje entre el 50% al 85% el nivel de actividad del paciente.

Considerada en muchos casos como una enfermedad grave, a largo plazo, el síndrome de fatiga crónica afecta en muchos aspectos la vida del paciente, creando muchos problemas que requieren ajustes para llevar una vida normal.

Los pacientes deben luchar para controlar sus síntomas y adaptar sus vidas a los límites impuestos por su enfermedad. Las adaptaciones pueden incluir la reducción o eliminación de trabajos, el ajuste de las responsabilidades familiares, hacer frente al aumento del estrés y las emociones intensas, y llegar a un acuerdo consigo mismo para asimilar la pérdida y reducción de las capacidades físicas.
El SFC es una enfermedad común. Esta puede afecta a todos los grupos sociales y económicos, sin distinción de razas, sin embargo, alrededor de tres cuartas partes de los pacientes son mujeres.

Dado que no existe todavía ninguna prueba de diagnóstico para la identificación de síndrome de fatiga crónica, el diagnóstico puede ser difícil.

La fatiga severa y otros síntomas pueden ser causados por varias enfermedades diferentes. La enfermedad se diagnostica con mayor frecuencia con los criterios utilizados y desarrollado en 1994 por un comité de consenso internacional organizado en Estados Unidos.

Usando sus directrices, el síndrome de fatiga crónica se diagnostica en un proceso de dos pasos.

.- En primer lugar, un examen médico completo y pruebas de laboratorio, esto se utiliza para excluir otras enfermedades que tienen síntomas similares (además de la fibromialgia, estos pueden incluir problemas de la tiroides, anemia, enfermedad de Lyme, el lupus, esclerosis múltiple, hepatitis).
.- En segundo lugar, si otras enfermedades han sido excluidas, un paciente se considera que tiene síndrome de fatiga crónica, si dos criterios se cumplen:

1.El paciente ha experimentado por lo menos varios meses de una fatiga debilitante que le obliga a una reducción sustancial de su actividad.

2.El paciente refiere cuatro o más de los siguientes ocho síntomas:
- Deterioro de la memoria o la concentración (confusión mental)
- Dolor de garganta
- Nódulos linfáticos sensibles en el cuello o la axila
- Dolor muscular
- Dolor en las articulaciones sin inflamación o enrojecimiento
- Dolores de cabeza de un tipo nuevo o diferente
- Sueño no reparador
- Fatiga extrema después de una actividad moderada


Una definición más reciente hace hincapié en cinco síntomas: fatiga, malestar post-esfuerzo, trastornos del sueño, dolor y problemas cognitivos.

Es importante señalar que la presencia de síndrome de fatiga crónica no excluye el padecer otras enfermedades. La mayoría de las personas con síndrome de fatiga crónica también tienen fibromialgia y pueden padecer además síndrome de intestino irritable (SII), candida (candidiasis), alergias de tipo alimenticio o químico, depresión y trastornos del sueño como la apnea y el síndrome de piernas inquietas.

La causa del síndrome de fatiga crónica es desconocida, ya que puede aparecer tanto en grupos como en casos individuales, y porque se manifiesta con una gran variedad de síntomas y en una amplia gama de niveles de gravedad, algunos investigadores sugieren que el SFC puede ser un término genérico para varias enfermedades.

Hasta el momento, no hay cura para el síndrome de fatiga crónica, el tratamiento se enfoca en controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Este tratamiento debe ser a la medida de cada paciente, a menudo centrado en hacer frente a los síntomas más molestos, como los trastornos del sueño y el dolor generalizado.
Dado que ningún medicamento es especial, debe de haber un período de experimentación para encontrar lo que funciona mejor para cada individuo en concreto. Los medicamentos pueden tener que cambiarse periódicamente, ya que pueden perder eficacia. Los pacientes suelen empezar con dosis muy bajas.
Para sobrellevar la fatiga se debe vivir dentro de los límites incluyendo estrategias como el establecimiento de prioridades, tomar descansos regulares, tener períodos cortos de actividad, y gestionar la vida mediante un calendario para controlar los eventos especiales como vacaciones.
La fatiga también puede reducirse al abordar el dolor y la falta de sueño, los cuales la intensifican. El manejo del estrés, el ejercicio moderado y una alimentación saludable puede ayudar a reducir la fatiga.

Al igual que con la fatiga, el dolor es un reflejo de los límites impuestos por la enfermedad, Conocer estos límites y permanecer en ellos puede ayudar a disminuir ese dolor.
Además cuando nos sentimos cansados, experimentamos el dolor más intensamente, por lo que la reducción de la fatiga también reduce el dolor.

Los trastornos del sueño como la apnea del sueño y el síndrome de piernas inquietas son muy comunes en personas con síndrome de fatiga crónica y el sueño se puede mejorar mediante el tratamiento de ellos.


Síntomas
Las personas con síndrome de fatiga crónica suelen tener muchos y diferentes síntomas. La gravedad de estos, a menudo, aumenta y disminuye dependiendo de distintos factores tanto internos como externos.

Los cuatro síntomas más comunes son fatiga, dolor, alteraciones del sueño y problemas cognitivos.

Fatiga: La fatiga es vivida como un agotamiento profundo que puede ser causado por bajos niveles de actividad o sin razón aparente. La fatiga es a menudo desproporcionada a la energía gastada y dura mucho más tiempo de lo que sería normal en una persona sana. Esta fatiga puede verse intensificada por la hiperactividad, la falta de sueño, el estrés, las emociones o incluso una mala alimentación.

Dolor: El dolor puede ser experimentado comúnmente en las articulaciones o como un dolor generalizado de todo el cuerpo que a menudo es descrito como la sensación de ser atropellado por un camión. El dolor puede ser intensificado por la hiperactividad, sueño no reparador, ansiedad y estrés, y los cambios en el clima.

Alteraciones del sueño: El sueño se experimenta como no reparador. Los pacientes a menudo se sienten tan cansados cuando se levantan como antes de ir a la cama. Los problemas del sueño suelen ser una parte de la enfermedad, pero pueden ser intensificados por otros factores como el estrés, la hiperactividad y la falta de un buen ambiente para dormir.

Los problemas cognitivos: La mayoría de los pacientes con SFC tienen dificultades cognitivas, a menudo llamada "niebla del cerebro". Los problemas cognitivos incluyen sensación de confusión, dificultad para concentrarse, tener que buscar las palabras y fallos en la memoria a corto plazo. La niebla cerebral se puede reducir mediante la limitación de la actividad, descansar lo suficiente y limitando la entrada sensorial.

Otros síntomas: Los pacientes pueden experimentar otros síntomas creando así un malestar adicional. Estos síntomas pueden ser: dolores de cabeza, fiebre de bajo grado, dolor de garganta, dolor en los ganglios linfáticos, ansiedad y depresión, zumbido en los oídos, mareos, dolor abdominal (gases, hinchazón, períodos de diarrea y / o estreñimiento), alergias y erupciones, sensibilidad a la luz y el sonido, cambios de peso, intolerancia al alcohol o sensaciones anormales de la temperatura tales como escalofríos o sudoración nocturna.

martes, 10 de mayo de 2011

SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA




El Síndrome de fatiga crónica (SFC) también llamado en el pasado encefalomielitis miálgica, y para el que ahora se recomienda el nombre combinado EM/SFC (Encefalopatía Miálgica/Síndrome de Fatiga Crónica) es una enfermedad rara. Su característica principal es sentir una gran fatiga y síntomas relacionados con ésta. Y provoca un cansancio y dolor extremos con el esfuerzo físico.

Diagnóstico
Los estándares para el diagnóstico del síndrome de fatiga crónica han sido definidos por el Centro para el Control de Enfermedades(CDC) y en los llamados “documentos de consenso de Canadá del año 2006″, donde se define un protocolo en las pautas para la detección, diagnóstico y seguimiento del SFC. Este síndrome fue identificado en los países anglosajones a mediados de los años 80. La Organización Mundial de la Salud lo considera como una enfermedad neurológica grave y aparece en la lista americana de enfermedades infecciosas nuevas, recurrentes y resistentes a los medicamentos.

Dichos estándares incluyen:

Astenia (cansancio) intensa y fatigabilidad fácil, que no merma con el descanso nocturno, incluso sin haber realizado esfuerzo físico
Inicio generalmente repentino, a veces después de un cuadro similar a una gripe. También puede aparecer tras una mononucleosis infecciosa u otras enfermedades víricas
También cursa con desorientación, pérdidas de memoria a corto plazo, confusión e irritabilidad (afectación neuro-cognictiva)
Trastornos del sueño: sueño no reparador e hipersomnia.
Dolor muscular.
Faringitis mialgica (dolor de garganta).
Dolor con la palpación de ganglios linfáticos de cuello o axilas.
Fiebre leve(38,3º o menos).
Dolores de cabeza.
Fotofobia (hipersensibilidad a la luz).
Duración de al menos seis meses, pudiendo persistir años.


Sintomatología
La sintomatología es variable en cuanto a su grado de severidad y presentación temporal. Hay casos en que los síntomas desaparecen durante algún tiempo. Se sabe que el síndrome de fatiga crónica no es infeccioso, y las pruebas de laboratorio son de escasa utilidad, aunque se han detectado componentes tóxicos en algunos enfermos. La prevalencia y la intolerancia a gran variedad de sustancias químicas de muchos enfermos se denomina “sensibilidad química múltiple (SQM)”.

Suele estar muy ligada a otra enfermedad reumática denominada fibromialgia y/o al Síndrome Químico Múltiple.


Prevalencia
Actualmente más del 5% de la población mundial padecen estas enfermedades, siendo la proporción de 1 a 10 del SFC sobre la fibromialgia.

El 20 de junio de 2006, en Gran Bretaña, se declaró un deceso a causado por esta enfermedad. La víctima fue una mujer de 32 años, Sophia Mirza, que durante 6 años padeció la enfermedad y luchó para que la reconocieran como una enfermedad física y no mental. Se declaró como causa de muerte un fallo renal causado por deshidratación; aunque también se observó inflamación en la médula espinal y cambios en su ganglio dorsal.