martes, 31 de mayo de 2011

SINDROME DE FATIGA CRÓNICA. SUEÑOS ROTOS.Carmen Martin


Síndrome de fatiga crónica

El sindrome de fatiga cronica no es una enfermedad nueva se conoce desde hace dos siglos, a finales del siglo pasado se encontró relación entre infecciones y la enfermedad.
Está clasificada como una enfermedad rara (de baja prevalencia) pero los últimos datos están arrojando que la prevalencia total alcance el 2,5 %. Es una enfermedad crónica con tratamientos para mejorar la calidad de vida ya que no tiene curacion. La fatiga es el sintoma principal de esta enfermedad pero es una condición compleja que dista mucho de lo que conmumente conocemos como fatiga.El sindrome de fatiga cronica discapacita y en un tanto por ciento muy severamente.

Sintomas
Su principal síntoma es la fátiga, fátiga que no cede con el descanso y de duración de más de seis meses. El Sindrome de fatiga cronica suele aparecer repentinamente después de haber sufrido un cuadro repentino parecido al de la gripe.
La fatiga que se produce en el SFC discapacita, tiene varios grados y puede obligar al afectado a reducir su actividad diaria a más de un 50%.
El afectado de sindrome de fatiga crónica puede padecer multitud de síntomas, la fatiga también se sufre a nivel intelectual, la extenuación a este nivel llega a afectar de tal forma que sufre alteraciones cognitivas siendo la discapacidad intelectual igual de grave que la física.
Entre otros síntomas se sufre intolerancia al ejercicio, dolores musculares, dolores articulares, dolores de cabeza, irritación en la garganta, problemas de concentración,dolor abdominal,dolor en los ganglios linfáticos, sabor de boca amargo o metálico, diarrea, estreñimiento, adormecimiento y/o hormigueo de las extremidades, mareos, imsomnio, falta de sueño reparador, fiebre o sensación de fiebre,alergia, sensibilidad a sustancias quimicas, sudores nocturnos entre otros.

Tratamiento
El síndrome de fatiga crónica no tiene cura. Se desconoce lo que la causa existen teorias sobre el origen infeccioso, inmunologico, neurologica y/o endocrina; por ello todos los procedimientos se dirigen a proporcionar a el afectado un mejor nivel de calidad de vida,el ejercicio físico es mal tolerado por los afectados de síndrome de fátiga crónica por lo que su realización debe ser personalizado y supervisado por un profesional en la rehabilitación. Apoyo psicológico, como cualquier otra enfermedad crónica puede causar trastornos de adaptación a la enfermedad por lo que a la ayuda a este nivel puede resultar muy beneficiosa para aceptar y conocer las limitaciones de la enfermedad.
La terapia farmacológica arroja poca luz para el tratamiento de los afectados, no existe un
tratamiento standard para la enfermedad, existen estudios con fármacos pero no son concluyentes por lo que el tratamiento debe ser lo más personalizado posible.


El sindrome de fatiga cronica es una condición real, que existe..... el afectado verá mermada sus capacidades fisicas e intelectuales por lo que será necesario adecuar su puesto de trabajo y la comprensión de la familia para que el afectado pueda llevar una vida lo más digna posible y no sufrir más condiciones crónicas como la ansiedad o depresión que pueden ser un obstáculo para mantener las fuerzas que desaparecen drásticamente con esta enfermedad crónica e incapacitante.

domingo, 29 de mayo de 2011

CÓMO AYUDA LA FAMILIA AL ENFERMO DE FIBROMIALGIA Y SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA



Cabe tener en cuenta, que las características de estas enfermedades, las dificultades en su evaluación y tratamiento y su falta de entendimiento determinan sin duda un elevado sufrimiento individual y familiar con unos altos costes socioeconómicos directos en consumo sanitario.


También, diversos estudios ponen de manifiesto que a estos costes directos en consumos, se añaden los costes derivados de los déficits funcionales y la discapacidad que ocasiona la enfermedad , condicionando perdida de actividades y productividad tanto en el trabajo como en el hogar, y representando el 70% del total de los costes socioeconómicos.

Este hecho, de nuevo, vuelve a condicionar un impacto significativo en la dinámica familiar de los pacientes, agravando el estrés, produciendo cambios de rol y dificultades en la adaptación que lleva a pérdidas residuales significativas. Aunque sean las características del paciente y de su enfermedad lo que determine la evolución del proceso, también la estructura familiar, su forma de funcionamiento, el grado de extres producido y los consecuentes cambios pueden jugar un papel en el impacto producido, contribuyendo, en definitiva, al deterioro psicosocial y físico del paciente y de su entorno.

En todo caso, una de las grandes causas de crisis en una familia es el hecho de que alguno de sus miembros padezca una enfermedad crónica o incapacitante que implique limitaciones y requiera ser cuidado. Las dificultades serán diferentes dependiendo de cuál sea la persona afectada, de sus funciones en la familia y del tipo de enfermedad.

Hablamos constantemente de la familia, es un sentimiento de pertenencia que todos tenemos, pero vamos a intentar definir de manera sucinta, las funciones de la misma, características de la familia con enfermedad crónica, patrones relacionados, pautas de comportamiento, etc., para que a partir de esta definición exista una mejor comprensión del funcionamiento de la familia como sistema al cual pertenecemos y con el cual estamos en constante interrelación.

EL SISTEMA FAMILIAR

Soporte económico

.- Crianza de los hijos (cuidado, educación, nutrición, juego, disciplina).
.- Trabajos domésticos (cuidado del hogar, limpieza, lavandería, trabajo en el jardín, mantenimiento del hogar)
.- Alimentación (compra de alimentos, cocina, limpieza de la vajilla).
.- Transporte (conducción)
.- Emocional (intimidad, crianza)
.- Sexual
.- Espiritual
.- Relaciones, responsabilidades (familia ampliada, amigos)
.- Social (amigos, compañeros de trabajo/socios, organizaciones)
.- Tiempo libre (local, vacaciones)



Dinámica Familiar en relación a la salud:

.- La familia es más que un conjunto de individuos
.- La familia tiene patrones repetitivos de interacción que regulan el comportamiento de sus miembros.
.- Los síntomas de un individuo, pueden tener una función determinada dentro de la familia.
.- La capacidad de adaptación a una realidad cambiante es característica de la familia sana.
.- Las necesidades de la familia se someten a las del enfermo, con lo cual suele crecer la frustración y la sobrecarga.
.- Se desarrollan, dentro de la familia, coaliciones y exclusiones emocionales como respuesta a la enfermedad
.- Las familias se adhieren a estos patrones rígidos, resultando muy difícil reajustar sus patrones, aunque estos sean muy disfuncionales.
.- La rigidez del estilo se mantiene en parte por el relativo aislamiento de la familia para "afrontar" las demandas de la enfermedad crónica.


Patrones familiares de respuestas típicas a la enfermedad:

.- La mayoría de familias desarrollan patrones de respuesta en los momentos primerizos de la enfermedad, en una fase aguda, después es reticente a cambiar dichos patrones. Viven el cambio como una amenaza familiar.
.- La familia es consciente de los sentimientos de contrariedad, culpa, resentimiento e impotencia que genera la enfermedad en sus miembros, pero experimenta estos sentimientos como incompatibles con la condición médica del paciente y con la estabilidad de la familia.
.- Los miembros de la familia no hablan entre sí de la enfermedad, ni tampoco del impacto que está teniendo en ellos.
.- La mayoría de las familias con un enfermo crónico informan sobre haber tenido malas experiencias con alguna parte del sistema médico.
.- Las familias con pacientes crónicos se sienten cuestionadas cuando se les ofrece ayuda psicológica, porque se supone que el ofrecimiento se produce porque están haciendo algo incorrecto.
.- Este tipo de familias no acostumbran a encontrar tiempo para hablar de otros tipos de problemas relacionados con la enfermedad, especialmente si tienen hijos adolescentes.

Recomendaciones a los familiares:

.- Es bueno hablar sobre la enfermedad; fingir que no está pasando nada no ayuda a enfrentarse con la crisis. Es importante discutir la enfermedad y sus efectos sobre la familia y sobre cada miembro en particular.
.- Es necesario asegurarse que todos los integrantes de la familia comprenden bien en qué consiste la enfermedad, incluyendo los más pequeños.
.- La familia tiene que otorgar las mismas oportunidades de expresión a todos y cada uno de sus miembros. Mantener el canal de comunicación abierto puede ayudar a evitar conflictos eventuales.
.- Cada uno tiene que aceptar como válido la forma de sentir y de pensar de los demás integrantes, aunque no esté de acuerdo con lo que supuestamente espera la mayoría.
.- El funcionamiento interno de la familia tiene que flexibilizarse al máximo. Será necesario una redistribución de roles, el asumir nuevas obligaciones y creatividad para buscar soluciones frente a situaciones conflictivas.
.- Se tiene que verificar que cada miembro de la familia tenga claro que se espera de él.
.- La familia tendrá que evitar actitudes sobreprotectoras o bien hacer suposiciones sobre lo más conveniente para el enfermo. Siempre que sea posible, el enfermo tendrá que implicarse y participar activamente en las decisiones y proyectos familiares.
.- El paciente tiene que estar abierto a la expresión y discusión de sus necesidades y limitaciones, sin caer en el error de evitar exponerlas creyendo que de esta forma ahorra dificultades y sufrimientos a su familia.
.- Tendrán que ser comprendidas y respetadas las emociones y necesidades de todos los miembros de la familia y no solamente los del paciente. Para poder cuidar al miembro enfermo de la familia, cada uno tiene que considerar prioritario su bienestar personal.
.- Será muy beneficioso para el paciente, al igual que para la familia, poder expresar los sentimientos y emociones abiertamente, no solamente a través de las palabras sino también con actitudes. No piense que los demás saben cuánto les quiere, demuéstreselo con gestos de afecto. Comunique sus emociones y exprese esperanza.
.- Permita que su familia sepa lo importante que es para usted cada uno de ellos. Compartir estos sentimientos puede crear nuevas fuerzas para acompañar el proceso de esta enfermedad.
.- Si su vida sexual también se ha resentido, hable sinceramente con su pareja sobre el problema, sobre las limitaciones de su energía y de las alternativas. Permita que sepa lo que significa para usted la atención física: las caricias, los abrazos y los besos son tranquilizadores para su pareja.

Las familias son normalmente sanas y utilizan sus recursos propios para adaptarse a situaciones de estrés como la enfermedad crónica de uno de sus miembros, pero es todo el sistema familiar el que se moviliza en busca de una adaptación funcional en términos de salud. Sólo ocasionalmente el paciente y la familia pueden tener dificultades en encontrar los recursos que tienen para realizar los cambios necesarios para una nueva situación, y puede ser necesaria la ayuda de un terapeuta familiar para entrar de nuevo en una situación de equilibrio biológico, psíquico y social.

sábado, 28 de mayo de 2011

LA SEROTONINA Y SU POSIBLE RELACIÓN CON LA FIBROMIALGIA Y EL SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA. Información obtenida del blog de Mylene Wolf


Hemos escuchado mucho acerca de la relación entre los bajos niveles de serotonina y la fibromialgia (FM) y el síndrome de fatiga crónica (SFC), y por lo general se trata de su función como neurotransmisor (mensajero químico en el cerebro). La actividad de la serotonina se produce en varias áreas del cerebro, que la usan de manera diferente, y contienen diferentes juegos de receptores que también influyen en cómo se utiliza. Sin embargo, la serotonina también se ocupa del resto del cuerpo como una hormona, y se cree que la desregulación de la serotonina en todo el cuerpo contribuye a muchos de nuestros síntomas y enfermedades concomitantes.

El nombre de serotonina se deriva de sus primeras funciones descubiertas, que consiste en estrechar los vasos sanguíneos; “sero” viene de “suero”, que es un componente de la sangre. Irregularidades en el flujo sanguíneo se han observado en estas dos condiciones:

.- En la FM, las investigaciones muestran patrones anormales de flujo sanguíneo en el cerebro, con más de lo normal en algunas zonas y menos de lo normal en otras. No sabemos los efectos concretos de esto, pero los investigadores saben que el flujo de sangre tiene un impacto significativo en la función cerebral.
.- También en la FM, algunos investigadores teorizan que los horribles dolores de quemazón que sentimos se deben a la isquemia (deterioro del flujo sanguíneo), que básicamente significa que el área "se duerme" y luego que regresa la sangre, se sienten como piquetes de alfileres y agujas dolorosas, a medida se recobra la sensación en el área.
.- En el SFC y en menor grado en la FM, algunas investigaciones han demostrado bajo volumen sanguíneo, lo que deja a las células hambrientas por oxígeno y nutrientes. Imagina estar a mucha altura, luchando por recuperar el aliento luego de pasar todo el día sin comer. Eso es lo que le puede estar pasando a cada célula de tu cuerpo.

En este momento no disponemos de una investigación específica sobre la posible relación entre la disfunción de la serotonina y esas irregularidades, pero ciertamente es una conexión que parece lógica.

La relación de la serotonina con la fibromialgia no se entiende completamente, pero parece ser bastante sencilla. No así para el SFC. Esta es un área donde hay que investigar las condiciones por separado.

Fibromialgia y Serotonina
Uno de los hallazgos más consistentes en la FM son los bajos niveles de serotonina. Es posible que nuestros cuerpos no produzcan suficiente, o que no hagan uso correcto de ella, o pueden ser ambos casos. Muchos de nosotros somos ayudados por el suplemento 5-HTP (triptófano), que nuestro cuerpo utiliza para crear serotonina. Otros somos ayudados por alimentos que incrementan el nivel de serotonina. La mayoría de los medicamentos utilizados para tratarnos, cambian la forma en que nuestro cerebro utiliza la serotonina, con el fin de hacerla más disponible.

El bajo nivel de serotonina también está relacionado con la migraña, que se considera una condición relacionada a la FM. En las migrañas, la baja serotonina hace que los vasos sanguíneos se dilaten mucho, lo que causa inflamación en los tejidos circundantes. Eso produce mucha presión y resulta en un dolor punzante. El dolor de la FM no es exactamente el mismo que el dolor de una migraña, pero se cree que mecanismos similares podrían estar implicados.

Entonces considera esto - todos tenemos un conjunto secundario de nervios en nuestros vasos sanguíneos y glándulas sudoríparas que se ocupan principalmente del volumen de sangre y el sudor. La investigación publicada a finales de 2009 reveló que, al menos en algunas personas, estos nervios también parecen transmitir información sobre la temperatura. Los investigadores presumen que estos nervios, a menudo ignorados, pueden desempeñar un papel en las condiciones de dolor, incluyendo la FM y la migraña. Tiene mucho sentido, ya que tenemos problemas de flujo sanguíneo, sudoración excesiva, además de sensibilidad a la temperatura y una mayor respuesta al dolor. La hipersensibilidad en los nervios también podría explicar por qué la isquemia puede conducir a un dolor tan intenso.

Síndrome de Fatiga Crónica y Serotonina
La creencia común es que, al igual que la FM, el SFC implica bajos niveles de serotonina. Los síntomas son consistentes. El hecho de que los tratamientos que afectan la serotonina funcionan en algunas personas con esta afección también sirve de apoyo. Sin embargo, no es tan simple. De hecho, la investigación del papel de la serotonina en esta condición es suficiente para provocar un cortocircuito en cada una de tus células cerebrales.

Tenemos algunas pruebas que demuestran que el sistema de producción de la serotonina está sobrecargado y algunos muestra dos subgrupos basados en función de la serotonina - uno con altos niveles y otro con niveles normales. Uno podría pensar que al menos para el primer subgrupo, sería necesario bajar los niveles de serotonina. Como de costumbre, el SFC suele desafiar a la lógica.

Eso es porque también tenemos evidencias que muestran débiles señales de transmisión relacionadas con la serotonina en el sistema nervioso central. La condición parece mostrar una producción hiperactiva, pero un bajo funcionamiento.

Está el cuerpo produciendo más serotonina para compensar una deficiencia en su uso, como un diabético tipo 2 que necesita insulina adicional para continuar el funcionamiento normal? Si es así, hay algunas áreas inundadas con serotonina, mientras que otros están privadas de ella? ¿Será que el exceso de serotonina está restringiendo los vasos sanguíneos y la sangre no puede moverse correctamente? Aún no tenemos respuestas, y la investigación ser confusa por la falta de subgrupos adecuados y coherente, a pesar de que la investigación sugiere que existen subgrupos existen y son muy diferentes unos de otros. Esto ciertamente podría explicar las diferencias en cómo las personas con SFC reaccionan a los tratamientos que afectan la serotonina.

¿Que significa todo esto?
Se sabe que la deficiencia de serotonina se asocia con muchos síntomas físicos y psicológicos. Algunos ejemplos de síntomas físicos incluyen: fatiga (a pesar de un descanso adecuado), trastornos del sueño, cambios en el apetito, sofocos y cambios de temperatura y dolores de cabeza. Ejemplos de síntomas psicológicos incluyen: cambios en la libido, trastornos del estado de ánimo, depresión e irritabilidad. Y cuando los niveles de serotonina son extremadamente bajos, los síntomas adicionales pueden incluir: calambres musculares, problemas del intestino y la vejiga, procesos de pensamiento rápido e incontrolable, entumecimiento emocional, estallidos emocionales o arrebatos, fantasías de escape, memoria torturante (insistir en revivir experiencias traumáticas), pensamientos de hacerse daño a sí mismo o a otros.

La conclusión es que, de alguna manera, la mayoría de nosotros tenemos una desregulación de serotonina de algún tipo, y parece probable que contribuya a las anormalidades del flujo sanguíneo que puede causar una variedad de nuestros síntomas. Esto es algo a tener en cuenta al momento de sopesar los efectos de los tratamientos, ya que para nosotros es realmente la única manera de aprender sobre nuestros grados individuales de desregulación de la serotonina.

Esta información ha sido recogida del blog LA FIBROMIALGIA NO ES EL FINAL DE LA VIDA

viernes, 27 de mayo de 2011

CONVIVIR CON FIBROMIALGIA Y SINDROME DE FATIGA CRONICA. De nuestra amiga Marian Rubio Martinez


Meditación, relajación, trabajos multidisciplinares o ejercicios de baja intensidad, una buena forma de sobrellevar estas dolencias con una cierta calidad de vida.

Está demostrado que la relajación y la disminución del estrés, ayudan a paliar en parte el dolor que provoca la fibromialgia, por lo que encontrar la terapia que más se adecue a cada cual va a ser de gran ayuda.

En lo que respecta al Síndrome de Fatiga Crónica, las terapias de relajación son también de gran ayuda, pues predisponen al cuerpo a no llegar al punto extremo de extenuación.

Existe gran cantidad de terapias encaminadas a relajar cuerpo y mente que sin duda ayudan en la mejora de la calidad de vida de los afectados, por lo que una mayoría de ellos encuentran alivio en alguna de estas prácticas.



Diversas terapias para distintos enfermos
No todas las personas afectadas de Fibromialgia, SFC o de las dos al mismo tiempo, responden por igual a una misma disciplina, por ejemplo hay quien se siente más cómodo con una determinada terapia, o puede que encuentren alivio en distintos tratamientos, por lo que la diversidad de ellos cubre la gran mayoría de las necesidades.

Tanto enfermos como asociaciones están de acuerdo en que la mejoría en los síntomas tiene una relación directa en si se practica o no alguna de estas actividades.

Técnicas de relajación o de meditación
Meditación, Yoga, relajación, aromaterapia, Shiatsu, etc., son técnicas muy adecuadas para poder sobreponerse a los episodios de dolor o agotamiento, de hecho algunas de ellas aportan algo más que una desconexión mental de los quehaceres diarios muy útil ante el dolor y agotamiento, tan habituales y fluctuantes en estos afectados.


La práctica del Yoga en particular, contribuye también en la flexibilidad perdida por el anquilosamiento, así como en la mejoría del tono muscular.

Ofrecen asimismo la posibilidad de desconectarse de las prisas y del estrés que provoca la vida diaria sobre todo en grandes ciudades, por lo cual en casi la totalidad de los casos se ha constatado su utilidad.

Ejercicios de baja intensidad
Son recomendables para evitar anquilosamientos, aunque los esfuerzos para poderlos llevar a cabo sean mayúsculos sobre todo durante los episodios de dolor o cansancio. Uno de los más recomendados por especialistas es el aqua gym, pues ofrece movilidad sin sobrecargar muscularmente por ser practicado en el medio acuático.

Por los beneficios que va a comportar el hecho de seguir con la terapia durante los episodios de dolor o cansancio, el afectado de Fibromialgia o SFC, deberá de intentar no dejar dicha rutina aunque sea en su mínima expresión, pues el beneficio que comporta es mayor que el esfuerzo que representa.

Trabajos multidisciplinares
Posiblemente sean los que más ayuda aporten, pues se trata de una combinación de los anteriores, por lo que desde los especialistas hasta las asociaciones de afectados, son los que recomiendan con más ahínco, por la notoria mejoría que aportan a quienes los practican.

La combinación de un ejercicio de baja intensidad como puede ser el mencionado aqua gym, o un yoga adaptado a personas con una movilidad y equilibrios reducidos, por poner uno de tantos ejemplos, con un plan de relajación o meditación, hacen de estas enfermedades, algo más llevadero.

lunes, 23 de mayo de 2011

SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA. Aspectos generales


Qué es el Síndrome de Fatiga Crónica
El Síndrome de Fatiga Crónica, también conocido por otros nombres como el de Fatiga Crónica y Disfunción Inmune y encefalomielitis miálgica o encefalopatía miálgica es un trastorno a largo plazo que afecta al cerebro y a otros sistemas, incluyendo el sistema inmunológico, el endocrino y el sistema autónomo.


La fatiga debilitante suele ser el síntoma más frecuente. Otros síntomas comunes incluyen la falta de sueño, dolor del cuerpo y confusión mental. Los problemas emocionales como la depresión, ansiedad, irritabilidad y dolor generalizado también son comunes.

La severidad del SFC es muy variable. Mientras que algunos pacientes continúan llevando vidas relativamente normales, otros no pueden salir de casa o incluso deben permanecer en la cama.
En la mayoría de los casos de síndrome de fatiga crónica este crea síntomas de moderados a graves y reduce en un porcentaje entre el 50% al 85% el nivel de actividad del paciente.

Considerada en muchos casos como una enfermedad grave, a largo plazo, el síndrome de fatiga crónica afecta en muchos aspectos la vida del paciente, creando muchos problemas que requieren ajustes para llevar una vida normal.

Los pacientes deben luchar para controlar sus síntomas y adaptar sus vidas a los límites impuestos por su enfermedad. Las adaptaciones pueden incluir la reducción o eliminación de trabajos, el ajuste de las responsabilidades familiares, hacer frente al aumento del estrés y las emociones intensas, y llegar a un acuerdo consigo mismo para asimilar la pérdida y reducción de las capacidades físicas.
El SFC es una enfermedad común. Esta puede afecta a todos los grupos sociales y económicos, sin distinción de razas, sin embargo, alrededor de tres cuartas partes de los pacientes son mujeres.

Dado que no existe todavía ninguna prueba de diagnóstico para la identificación de síndrome de fatiga crónica, el diagnóstico puede ser difícil.

La fatiga severa y otros síntomas pueden ser causados por varias enfermedades diferentes. La enfermedad se diagnostica con mayor frecuencia con los criterios utilizados y desarrollado en 1994 por un comité de consenso internacional organizado en Estados Unidos.

Usando sus directrices, el síndrome de fatiga crónica se diagnostica en un proceso de dos pasos.

.- En primer lugar, un examen médico completo y pruebas de laboratorio, esto se utiliza para excluir otras enfermedades que tienen síntomas similares (además de la fibromialgia, estos pueden incluir problemas de la tiroides, anemia, enfermedad de Lyme, el lupus, esclerosis múltiple, hepatitis).
.- En segundo lugar, si otras enfermedades han sido excluidas, un paciente se considera que tiene síndrome de fatiga crónica, si dos criterios se cumplen:

1.El paciente ha experimentado por lo menos varios meses de una fatiga debilitante que le obliga a una reducción sustancial de su actividad.

2.El paciente refiere cuatro o más de los siguientes ocho síntomas:
- Deterioro de la memoria o la concentración (confusión mental)
- Dolor de garganta
- Nódulos linfáticos sensibles en el cuello o la axila
- Dolor muscular
- Dolor en las articulaciones sin inflamación o enrojecimiento
- Dolores de cabeza de un tipo nuevo o diferente
- Sueño no reparador
- Fatiga extrema después de una actividad moderada


Una definición más reciente hace hincapié en cinco síntomas: fatiga, malestar post-esfuerzo, trastornos del sueño, dolor y problemas cognitivos.

Es importante señalar que la presencia de síndrome de fatiga crónica no excluye el padecer otras enfermedades. La mayoría de las personas con síndrome de fatiga crónica también tienen fibromialgia y pueden padecer además síndrome de intestino irritable (SII), candida (candidiasis), alergias de tipo alimenticio o químico, depresión y trastornos del sueño como la apnea y el síndrome de piernas inquietas.

La causa del síndrome de fatiga crónica es desconocida, ya que puede aparecer tanto en grupos como en casos individuales, y porque se manifiesta con una gran variedad de síntomas y en una amplia gama de niveles de gravedad, algunos investigadores sugieren que el SFC puede ser un término genérico para varias enfermedades.

Hasta el momento, no hay cura para el síndrome de fatiga crónica, el tratamiento se enfoca en controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Este tratamiento debe ser a la medida de cada paciente, a menudo centrado en hacer frente a los síntomas más molestos, como los trastornos del sueño y el dolor generalizado.
Dado que ningún medicamento es especial, debe de haber un período de experimentación para encontrar lo que funciona mejor para cada individuo en concreto. Los medicamentos pueden tener que cambiarse periódicamente, ya que pueden perder eficacia. Los pacientes suelen empezar con dosis muy bajas.
Para sobrellevar la fatiga se debe vivir dentro de los límites incluyendo estrategias como el establecimiento de prioridades, tomar descansos regulares, tener períodos cortos de actividad, y gestionar la vida mediante un calendario para controlar los eventos especiales como vacaciones.
La fatiga también puede reducirse al abordar el dolor y la falta de sueño, los cuales la intensifican. El manejo del estrés, el ejercicio moderado y una alimentación saludable puede ayudar a reducir la fatiga.

Al igual que con la fatiga, el dolor es un reflejo de los límites impuestos por la enfermedad, Conocer estos límites y permanecer en ellos puede ayudar a disminuir ese dolor.
Además cuando nos sentimos cansados, experimentamos el dolor más intensamente, por lo que la reducción de la fatiga también reduce el dolor.

Los trastornos del sueño como la apnea del sueño y el síndrome de piernas inquietas son muy comunes en personas con síndrome de fatiga crónica y el sueño se puede mejorar mediante el tratamiento de ellos.


Síntomas
Las personas con síndrome de fatiga crónica suelen tener muchos y diferentes síntomas. La gravedad de estos, a menudo, aumenta y disminuye dependiendo de distintos factores tanto internos como externos.

Los cuatro síntomas más comunes son fatiga, dolor, alteraciones del sueño y problemas cognitivos.

Fatiga: La fatiga es vivida como un agotamiento profundo que puede ser causado por bajos niveles de actividad o sin razón aparente. La fatiga es a menudo desproporcionada a la energía gastada y dura mucho más tiempo de lo que sería normal en una persona sana. Esta fatiga puede verse intensificada por la hiperactividad, la falta de sueño, el estrés, las emociones o incluso una mala alimentación.

Dolor: El dolor puede ser experimentado comúnmente en las articulaciones o como un dolor generalizado de todo el cuerpo que a menudo es descrito como la sensación de ser atropellado por un camión. El dolor puede ser intensificado por la hiperactividad, sueño no reparador, ansiedad y estrés, y los cambios en el clima.

Alteraciones del sueño: El sueño se experimenta como no reparador. Los pacientes a menudo se sienten tan cansados cuando se levantan como antes de ir a la cama. Los problemas del sueño suelen ser una parte de la enfermedad, pero pueden ser intensificados por otros factores como el estrés, la hiperactividad y la falta de un buen ambiente para dormir.

Los problemas cognitivos: La mayoría de los pacientes con SFC tienen dificultades cognitivas, a menudo llamada "niebla del cerebro". Los problemas cognitivos incluyen sensación de confusión, dificultad para concentrarse, tener que buscar las palabras y fallos en la memoria a corto plazo. La niebla cerebral se puede reducir mediante la limitación de la actividad, descansar lo suficiente y limitando la entrada sensorial.

Otros síntomas: Los pacientes pueden experimentar otros síntomas creando así un malestar adicional. Estos síntomas pueden ser: dolores de cabeza, fiebre de bajo grado, dolor de garganta, dolor en los ganglios linfáticos, ansiedad y depresión, zumbido en los oídos, mareos, dolor abdominal (gases, hinchazón, períodos de diarrea y / o estreñimiento), alergias y erupciones, sensibilidad a la luz y el sonido, cambios de peso, intolerancia al alcohol o sensaciones anormales de la temperatura tales como escalofríos o sudoración nocturna.

viernes, 20 de mayo de 2011

FIBROMIALGIA. Aspectos generales


La fibromialgia (FM) es una condición médica común caracteriza por dolor generalizado y rigidez, fatiga, problemas de sueño y dificultades cognitivas. La enfermedad no daña los tejidos y no es progresiva o fatal. La severidad de la fibromialgia varía mucho de paciente a paciente. Algunos pacientes continúan trabajando, aunque una minoría significativa no pueden seguir haciéndolo ce manera normal.


La fibromialgia afecta muchas partes de la vida del paciente y afecta a las vidas de aquellos que la conocen. La lucha de los pacientes para controlar los síntomas y adaptarse a las limitaciones y tensiones interpuestas por su enfermedad. Además, deben lidiar con la pérdida, la incertidumbre y, a menudo, la falta de comprensión de los demás. Los familiares tienen que llegar a un acuerdo con la pérdida también y con frecuencia asumir nuevas responsabilidades. Hay por lo general consecuencias económicas, muchos pacientes dejan de funcionar, reducir sus horas o la jubilación anticipada.

El curso de la fibromialgia puede variar. La ubicación y severidad del dolor puede cambiar con el tiempo. Los síntomas pueden ser intermitentes, fluctuantes o persistentes. Factores desencadenantes de la intensificación de los síntomas pueden incluir un exceso de actividad, la inactividad, el estrés, el trauma, movimientos repetitivos, la falta de sueño, las emociones fuertes y cambios climáticos.



Sintomas:La fibromialgia se caracteriza por la presencia de múltiples síntomas. La gravedad de los síntomas a menudo se aumenta y disminuye. Los síntomas más comunes son dolor, falta de sueño, fatiga y problemas cognitivos.

Dolor: El dolor generalizado es el síntoma más destacado de la fibromialgia. El dolor, que se describe como dolor punzante, ardor, se considera, en general en todo el cuerpo, aunque puede comenzar en una región y o moverse de un área a otra. Puede ir acompañada de problemas neurológicos tales como hormigueo y quemazón o adormecimiento en las manos, brazos, pies, piernas o cara. El dolor puede ser intensificado por la hiperactividad, sueño no reparador, ansiedad y estrés, y los cambios en el clima.

Trastornos del sueño: El más común segundo síntoma de la FM es la falta de sueño. Los pacientes pueden tener dificultad para dormirse o se despiertan con frecuencia. En la mayoría de los casos, el sueño no se experimenta como de restaurador o refrescante, probablemente por el poco tiempo pasado en el sueño profundo. La mayoría de los pacientes sufren de un trastorno del sueño, pero la falta de sueño también es causada por otros factores como el estrés, la hiperactividad y la falta de un buen ambiente para dormir o dormir buenos hábitos.

Fatiga: Alrededor de tres cuartas partes de los pacientes con FM padecen a la vez síndrome de fatiga crónica. Se caracteriza por un profundo sentimiento de agotamiento, la fatiga se puede manifestar como apatía, somnolencia y una menor tolerancia al ejercicio. Al igual que el dolor, la fatiga de la FM puede ser intensificada por la hiperactividad, falta de sueño, las emociones y el estrés.

Los problemas cognitivos: Muchos pacientes experimentan dificultades cognitivas. A menudo llamada "niebla del cerebro" o "lagunas" a problemas cognitivos que incluyen confusión, buscando a tientas las palabras, lapsos de memoria y dificultad para concentrarse. La fibroniebla es a menudo agravada por la actividad excesiva, sueño no reparador, emociones fuertes, el estrés, etc.

Otros síntomas: Muchos otros síntomas pueden acompañar a la fibromialgia, creando malestar y frustración adicional. Los síntomas comunes adicionales incluyen dolores de cabeza tensiónales o migrañas, fuertes emociones como la depresión y la ansiedad, dolor de mandíbula, zumbido en los oídos, mareos, erupciones cutáneas, sensibilidad a la luz y a los sonidos, los olores y la temperatura, sequedad en los ojos o boca.

Diagnóstico: No existe un marcador de diagnóstico para la enfermedad en la sangre de un paciente o las pruebas de la enfermedad que aparece a través de rayosX u otros exámenes.
Dada la ausencia de pruebas de diagnóstico, la fibromialgia se identifica en el informe del paciente de los síntomas, la historia clínica y un examen físico. El diagnóstico suele ser un proceso prolongado. Los estudios sugieren que se necesita un promedio de cinco años después de la primera aparición de los síntomas para obtener un diagnóstico.

La fibromialgia se diagnostica mediante la identificación de un patrón particular de los síntomas.
Los criterios para el diagnóstico son:

1) Una historia de al menos varios meses de dolor de muchas partes del cuerpo (izquierda y derecha, arriba y abajo de la cintura)
2) El dolor en al menos 11 de los 18 "puntos dolorosos" específicos del cuerpo. Los puntos sensibles son los lugares en el cuerpo que resultan dolorosas cuando se presiona. Estos puntos en la fibromialgia se encuentran en determinados lugares alrededor del cuello, hombros, pecho, codos, espalda baja, las caderas y las rodillas.


La fibromialgia puede presentarse por sí sola o en combinación con uno o más problemas médicos adicionales. Más de la mitad de los pacientes de fibromialgia también sufren síndrome de fatiga crónica. Otras enfermedades frecuentes son la artritis, el lupus, la depresión, el síndrome del intestino irritable (SII), enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), síndrome de vejiga irritable (cistitis intersticial), dolor miofacial, sensibilidad química, la enfermedad de Lyme, trastornos del sueño como la apnea y las piernas inquietas y problemas de tiroides.
La presencia de otras enfermedades puede intensificar los síntomas de la fibromialgia. El tratamiento de las demás condiciones generalmente alivia la fibromialgia.


Causas: La causa de la fibromialgia sigue siendo desconocida, pero la investigación actual se centra en cómo las señales de dolor son amplificadas por el sistema nervioso central (médula espinal y el cerebro). Esta teoría es a menudo llamada la "sensibilización central" del modelo, en contraste con la idea del dolor como una señal enviada al cerebro en respuesta a un evento en el cuerpo. Los pacientes con fibromialgia tienen niveles elevados de sustancia P, un neurotransmisor que comunica las señales de dolor, y menores niveles de sustancias químicas como la serotonina y la dopamina.
Hay evidencias que sugieren una susceptibilidad genética a la fibromialgia. El inicio de la FM es a menudo causado por una enfermedad o trauma, tales como una caída o accidente.


Tratamientos:Al igual que el tratamiento de síndrome de fatiga crónica, el tratamiento de la fibromialgia se centra en controlar los síntomas en vez de curar la enfermedad. Los enfoques incluyen medicamentos, tratamientos alternativos y medidas de autoayuda.
Los medicamentos son de uso frecuente para mejorar el sueño y el control del dolor, aunque su efectividad varía mucho de paciente a paciente. Los regímenes de medicación son generalmente desarrollados a través de la experimentación con diferentes medicamentos y las dosis.
El ejercicio es comúnmente recomendado, tanto para reducir el dolor y la rigidez como para revertir la falta de condición física.

Debido a que los pacientes con fibromialgia suelen tener más de un síntoma y porque cada síntoma suele tener más de una causa, es útil usar una combinación de tratamientos y estrategias para afrontarlos.
Dado que no existe un tratamiento estándar para la fibromialgia y los tratamientos útiles durante un periodo, más tarde o más temprano pueden llegar a ser ineficaces, los pacientes tienen que experimentar para encontrar lo que funciona para ellos. Ajustes de estilo de vida, que son baratos y seguros, por lo general producen resultados más predecibles.

El alivio del dolor a menudo es tratado con medicamentos, que pueden incluir analgésicos de venta libre, calmantes prescritos para el dolor, medicamentos destinados principalmente para dormir y antidepresivos.

El ejercicio es a menudo utilizado para reducir la rigidez y para fortalecer los músculos.
Al igual que con síndrome de fatiga crónica, el ritmo es una estrategia eficaz para controlar el dolor en FM es mantenerse dentro de los límites de actividad, tener períodos cortos de actividad, el cambio de las tareas más frecuentes y tomar descansos.
Debido a que el dolor se siente más intensamente cuando una persona está cansada o bajo estrés, la fatiga y reducir el estrés también reduce el dolor. Del mismo modo la falta de sueño intensifica el dolor por lo que mejorar el sueño es también una manera de controlar el dolor.
Otras estrategias de control comunes incluyen aplicación de calor o frio en las zonas más dolorosas, masajes, y la atención a la mecánica corporal (cómo el cuerpo se mantiene y cómo se mueve).

El tratamiento del sueño es otro ámbito en el que el uso de un enfoque experimental en una variedad de estrategias es útil. No solo los medicamentos han demostrado su utilidad en el tratamiento de problemas de sueño.
Los medicamentos comúnmente utilizados para tratar los problemas del sueño son productos de venta libre como la valeriana, antihistamínicos, antidepresivos tricíclicos, las benzodiacepinas.

A menudo, una combinación de dos fármacos se prescribe, uno para iniciar el sueño y la otra para mantener el sueño.
También el sueño puede ser mejorado mediante el uso de buenos hábitos como tener horarios regulares para acostarse y levantarse, limitar las siestas durante el día, evitar la cafeína y otros estimulantes antes de acostarse, y la práctica de relajación para conciliar el sueño.
Dormir bien es promovido también por tener un ambiente tranquilo, una buena cama y una temperatura adecuada en el dormitorio. Reducir el dolor antes de ir a la cama y dejar ir las preocupaciones puede ayudar a mejorar el sueño.

La fatiga suele ser tratada con el cambio de estilo de vida, especialmente el ritmo. Esto incluye estrategias como el establecimiento de prioridades, tomar descansos regulares, tener períodos cortos de actividad, la vida mediante un calendario y la gestión de eventos especiales como vacaciones y días festivos. La fatiga también puede reducirse al abordar el dolor y la falta de sueño, los cuales intensifican la fatiga.

Las estrategias que son generalmente útiles para reducir los síntomas de la fibromialgia, como el ritmo y el manejo del estrés, también ayudan a reducir la niebla del cerebro. Otras técnicas que a menudo producen un cierto control de la niebla incluyen dormir, lo que limita la entrada sensorial, ordenar mediante listas y otros recuerdos las rutinas diarias y semanales y mantener un entorno físico ordenado.

Pronóstico
La fibromialgia no es ni progresista, ni mortal. Así como no hay cura para el síndrome de fatiga crónica, no existe un tratamiento que cura la fibromialgia. Pero, como con el SFC, algunos pacientes experimentan una recuperación espontánea o una mejora notable. De hecho, la mejora es probablemente el resultado más común para la fibromialgia.

Una serie de medicamentos específicamente para el tratamiento de la fibromialgia se está estudiando, pueden ser aprobados en los próximos dos años.

miércoles, 18 de mayo de 2011

DOLOR Y FIBROMIALGIA, ASPECTOS PSÍQUICOS II



Después de tanto tiempo, una de las conclusiones personales a las que he llegado es que el desencadenante de nuestra enfermedad es un hecho más o menos traumático o la suma de muchos, es decir, lo que en psicología se conoce como "duelo".



Normalmente la gente por una cusa o por otra, (no vamos a decir que en nuestro caso somos especialmente sensibles) sufre o padece algún tipo de duelo, pueden ser del tipo emocional o traumático: la muerte de un ser querido, un accidente, una pérdida... Lo difícil o lo traumático en nuestro caso y que por lo tanto, a mi parecer, desencadena la enfermedad es el grado de aceptación de ese duelo, es decir, la forma de "encajar” ese dolor, esa pérdida, ese trauma...

Para personas que por una razón u otra se sienten "atrapadas" en ese dolor o trauma resulta casi imposible desprenderse de las consecuencias que lo acompañan, hasta tal punto que sin saberlo ese dolor o trauma, se convierten en una pesada carga en sus vidas.

Un buen día esa carga se convierte en insuperable, en algo por lo cual vivimos o padecemos una serie de consecuencias que no podemos dominar. Lo más fácil y lo más lógico es que exista un duelo, una exculpación, una forma de entender, asimilar y "archivar” dichas cargas, de “enterrar” por decirlo de una manera explícita dicho duelo.

Cuando esto no es posible, nuestro organismo, la parte física, queda descompensada, queda dañada, hasta tal punto que es nuestro propio cerebro el que manda las señales de alarma, en nuestro caso bien puede considerarse el dolor como dicha alarma.

Nuestro cerebro pone en marcha sus mecanismos de defensa y adquiere, por así decirlo, el control del organismo, (lo que tú no puedes dominar, va a acabar contigo, por lo tanto tomo el mando para sobrevivir). Dicho así suena casi irreal, pero sucede.

Hablando con muchas personas enfermas de fibromialgia, me he dado cuenta que en realidad la gran mayoría está enfermas del alma, enfermas de dolor interior, padecen grandes traumas infantiles, o familiares o simplemente llevan a cuestas pesadas cargas que les impiden ver más allá de su condición.
Por eso cuando la enfermedad ya se ha manifestado e impuesto en nuestras vidas el más mínimo disgusto, tristeza, contratiempo, se convierte en una barrera infranqueable y por lo tanto nuestro organismo trata de “impedir” que penetre más profundamente produciendo lo que muchos de nosotros llamamos “brotes” o etapas de dolor más agudas.

Hay que reconocer que llegados a este punto somos incapaces de administrar nuestros sentimientos y de ser conscientes de lo que es fundamental y lo que no... es muy difícil para una persona con una fuerte carga emocional el superar estas pruebas, por eso es el propio cuerpo el que “rechaza” de una manera física el problema, con dolor, con mareos, con agotamientos, con padecimientos físicos que nos impidan ir más allá.
Podría estar hablándoos sobre el tema mucho más pero prefiero ser breve y si os surge alguna otra duda ir comentándola... y a la vez escuchando vuestras opiniones y experiencias.

lunes, 16 de mayo de 2011

LA FIBROIALGIA NO ES UNA ENFERMEDAD PSÍQUICA




MITO 4: La fibromialgia es una enfermedad psíquica.

REALIDAD: Probablemente, en el origen y el desarrollo de la fibromialgia intervienen muy significativamente alteraciones del procesamiento de las señales del sistema nervioso. Hasta ahora no se ha podido probar que alguna enfermedad psíquica sea la causa única de la fibromialgia, lo que por otra parte parece muy poco probable.


Puesto que la búsqueda de posibles causas físicas en el organismo no ha aportado resultados positivos, inicialmente los científicos se centraron en los procesos que provocan el dolor, la propagación y el procesamiento del mismo. Se investigaron muchos procesos bioquímicos y bioeléctricos que afectan al procesamiento y percepción del dolor; por ejemplo, se estudiaron aminoácidos como el triptófano, neurotransmisores como la serotonina, los canales iónicos de las neuronas y las endorfinas, que son sustancias propias del organismo que tienen un efecto analgésico.

Como sustancia clave se reveló un neurotransmisor, la serotonina, ya que en muchos estudios se pudo comprobar que en los pacientes de fibromialgia la serotonina está disponible en menor cantidad que en las personas sanas. Puesto que en los casos de depresión suele haber niveles muy bajos de serotonina en el organismo, los médicos empezaron a aumentar la cantidad de este neurotransmisor en los pacientes de fibromialgia a través de inhibidores de la recaptación de serotonina (SSRI). Aunque es cierto que así se logró aumentar el nivel de serotonina en los pacientes, los síntomas de la fibromialgia seguían persistiendo.

Parece evidente que el neurotransmisor intracelular denominado sustancia P (P de pain, que en inglés significa dolor) desempeña un papel importantísimo en el procesamiento y la propagación del dolor. Gracias a esta sustancia, las células nerviosas (neuronas) pueden sensibilizarse especialmente frente al dolor. En comparación con las personas sanas, en los pacientes con fibromialgia la concentración de sustancia P es el doble o el triple. Posiblemente el organismo de los pacientes ce fibromialgia produce como reacción frente a la elevada sensibilidad al dolor, a su vez debida a la sustancia P, más “asesinos del dolor”, como la dinorfina, una sustancia similar al opio.

viernes, 13 de mayo de 2011

DOLOR Y FIBROMIALGIA. ASPECTOS PSÍQUICOS



La fibromialgia, una enfermedad bastante frecuente en la población general, puede estar influida por aspectos psíquicos que condicionen la respuesta del paciente a sus propios síntomas e incluso que estén relacionados con su aparición.



La fibromialgia es una enfermedad con una prevalencia del 4% en la población general, pero que representa el 30% de las consultas de reumatología. El síntoma principal que la define es el dolor generalizado y especialmente intenso a nivel de la columna vertebral y grandes articulaciones (hombro, rodilla, cadera...); así mismo es importante destacar que los pacientes se quejan a menudo de rigidez, más intensa al levantares, alteraciones del sueño (es característico el sueño fraccionado y poco profundo) y sensación subjetiva de hinchazón en las extremidades que luego no es objetivable a la exploración física ni con las técnicas diagnósticas. Tampoco es extraño que sus quejas se centren en la sensación de cansancio que dura la mayor parte del día y que empeora con el ejercicio físico así como parestesias (sensación de hormigueo) en las porciones distales de las extremidades como las manos o los pies; no obstante se ha demostrado que la fibromialgia se asocia con mayor frecuencia al síndrome del túnel del carpo.

A pesar de este cuadro clínico tan florido, la exploración física suele ser anodina y sólo merece la pena destacar la existencia de puntos de mayor sensibilidad al dolor en la palpación. Del mismo modo, las pruebas complementarias arrojan resultados normales.

Todos estos aspectos llevan al paciente afecto de fibromialgia a un peregrinaje por los distintos servicios médicos en busca de una orientación terapéutica adecuada que, en muchos casos, les resulta difícil de encontrar. Esta situación es vivida por el paciente con angustia y ansiedad que aumenta la sensación de dolor pero también ha llevado a preguntarse a los investigadores por la existencia de un patrón de personalidad peculiar que condicione la aparición de esta patología, así como su asociación con los factores psicológicos y sociológicos del paciente.

Los enfermos afectos de fibromialgia suelen ser "exigentes, cuidadosos ordenados y muy meticulosos" en todos los aspectos de su vida y también es característico encontrar rasgos depresivos aunque esto último no se sabe si es un rasgo innato de su personalidad o es una manifestación psicológica de adaptación al dolor crónico.

El dolor crónico es una experiencia vital que afecta a toda la esfera psíquica y social del paciente que le lleva a sentir desamparo y desesperanza que está asociado a una resistencia cualquier tipo de tratamiento. Es característico que haya quejas multisistémicas vagas, asociadas a la falta de hallazgos patológicos así como la negación de problemas psicosociales.

Estos pacientes rechazan que su enfermedad pueda tener una base psiquiátrica aunque hay evidencia de que hay un componente psiquiátrico ya que la mayoría de sus síntomas (alteración del sueño, astenia...) son síntomas cardinales de la depresión. Esta enfermedad puede ser considerada cono una entidad clínica del espectro afectivo. Buscando la posible asociación con sucesos que hayan sido traumáticos en la historia biográfica del paciente, se ha podido comprobar que es una entidad más frecuente en aquellos sujetos que han sufrido malos tratos o abuso sexual en la infancia, abuso de drogas...

Sin embargo, no se puede afirmar que la fibromialgia sea una enfermedad psiquiátrica ya que estas asociaciones no aparecen en el 100% de los casos y por tanto, hay ocasiones en las que no se sabe si la alteración psicológica precede a la fibromialgia o son consecuencia de ella. Lo que sí parece claro es que el dolor crónico tiene un componente afectivo y que está íntimamente ligado con la afectividad negativa como la ansiedad y la depresión.
La vivencia del dolor en la fibromialgia va a depender de las características de la personalidad del paciente; así aquellos pacientes que lo viven con tensión emocional, ansiedad, depresión lo experimentan con mayor intensidad y generalmente no responden al tratamiento farmacológico; por el contrario, aquellas personas que desarrollan conductas adaptativas positivas como la creencia en sus posibilidades para superarlo, se asocian con niveles más bajos de dolor.

miércoles, 11 de mayo de 2011

¿AMAS A ALGUIEN CON FIBROMIALGIA?. Norma I. Agrón (Inspirado en una carta de Bek Oberin) Cedido por Nuria García



Si amas, aprecias o conoces a alguien con fibromialgia sabrás que padecemos de dolores severos que varían de día a día y de hora en hora. Esto no lo podemos predecir. Por eso queremos que entiendas que a veces tenemos que cancelar cosas a último momento y esto nos molesta tanto como a ti.

Queremos que sepas que nosotros mismos tenemos que aprender a aceptar nuestro cuerpo con sus limitaciones, y no es fácil. No hay cura para la fibromialgia pero tratamos de aliviar los síntomas a diario. No pedimos padecer de esto.

Muchas veces nos sentimos abrumados y no podemos lidiar con más tensiones de las que tenemos. Si es posible no añadas más tensiones a mi cuerpo.

Aunque nos veamos bien, no nos sentimos bien. Hemos aprendido a vivir con un dolor constante la mayoría de los días. Cuando nos ves felices no necesariamente quiere decir que no tenemos dolor, simplemente que estamos lidiando con él. Algunas personas piensan que no podemos estar tan mal si nos vemos bien. El dolor no se ve. Esto es una enfermedad crónica "invisible" y no es fácil para nosotros tenerla.

Entiende, por favor, que porque no podemos trabajar como antes no es que seamos vagos. Nuestro cansancio y dolor es impredecible y debido a esto tenemos que hacer ajustes en nuestro estilo de vida. Algo que parece sencillo y fácil de hacer no lo es para nosotros, y puede ocasionarnos mucho cansancio y dolor. No necesariamente algo que hicimos ayer lo podemos hacer hoy, pero tampoco quiere decir que no volvamos a ser capaces de hacerlo.

Nuestro perfil psicológico demuestra que la mayoría de nosotros hemos sido personas hiperactivas en nuestra vida y nos hemos visto obligados a cambiar de forma de ser. Si hemos llegado a la enfermedad, en muchos casos, ha sido por exceso de estrés en nuestras vidas.

A veces nos deprimimos. ¿Quién no se deprimiría con un dolor fuerte y constante? Se ha encontrado que la depresión se presenta con igual frecuencia en la fibromialgia que en cualquier otra condición de dolor crónico. No nos da dolor por estar deprimidos sino que nos deprimimos por el dolor e incapacidad de hacer lo que solíamos.

También nos sentimos mal cuando no existe el apoyo y entendimiento de los médicos, familiares y amigos. Por favor, compréndeme, con tu apoyo y ayuda aminoras mi dolor.

Aunque durmamos toda la noche no descansamos suficiente. Las personas con fibromialgia tienen un sueño de mala calidad, lo que empeora el dolor los días que duermen mal.

Para nosotros no es fácil permanecer en una misma posición (aunque sea sentados) por mucho tiempo. Esto nos causa mucho dolor y toma tiempo recuperarnos. Por esto no vamos a algunas actividades que sabemos que este factor nos perjudicaría. A veces acudimos aunque sabemos las consecuencias que traerá.

No nos estamos volviendo locos si a veces se nos olvidan cosas sencillas, lo que estábamos diciendo, el nombre de alguien o decimos la palabra equivocada. Estos son problemas cognoscitivos que son parte de la fibromialgia especialmente en los días en que tenemos mucho dolor. Es algo extraño tanto para ti como para mi. Pero riamos juntos y ayúdame así a mantener el sentido del humor.

La mayoría de las personas con fibromialgia somos mejores conocedores de esta condición que algunos médicos y otras personas pues nos hemos visto obligados a estudiar la enfermedad y a educarnos para entender a nuestro cuerpo. Así que, por favor, si vas a sugerir una "cura" para mí no lo hagas. No es porque no aprecie tu ayuda o no quiera mejorar, sino porque me mantengo bastante informada y he tratado ya muchas cosas.

Nos sentimos muy felices cuando tenemos un día con poco o ningún dolor, cuando logramos dormir bien, cuando hacemos algo que hace tiempo no lográbamos, cuando nos entienden.

Verdaderamente apreciamos todo lo que haces y puedes hacer por mí; incluyendo tu esfuerzo por informarte y entenderme. Pequeñas cosas significan mucho para mí y necesito que me ayudes. Sé gentil y paciente. Recuerda que dentro de este cuerpo dolorido y cansado todavía sigo estando yo. Estoy tratando de aprender a vivir día a día, con mis nuevas limitaciones y a mantener la esperanza en el mañana.

Ayúdame a reír y a ver las cosas maravillosas que la vida nos da.

Gracias por haber leído esto y dedicarme de tu tiempo. Tal vez desde ahora puedas comprenderme mejor. De veras que agradezco tu interés y apoyo.

¿CÓMO DEBERÍA SER UN MÉDICO? EL EXPERTO EN FIBROMIALGIA, SFC Y SQM SE PRONUNCIA. Cedido por nuestra amiga Carmen Cosío Antón


El investigador, reumatólogo y profesor de medicina en la
Universidad de Illinois (EEUU), Dr. M. Yunus, es muy conocido por ser
unos de los que más ha trabajado sobre la fibromialgia (ver su trabajo
pionero de 1981). En los últimos años, ha trabajado sobre todas las
enfermedades relacionadas con la fibromialgia: el Síndrome de la Fatiga
Crónica (SFC), las Sensibilidades Químicas Múltiples (SQM), el colón
irritable, y otras. Su trabajo más importante se publicó en el 2007, en el
cual describe la relación entre estas enfermedades
Yunus fue el primero de utilizar el
término “Síndromes de Sensibilidad Central (SSC)” para describir estas
nuevas enfermedades multisistémicas.
En el 2004, el Dr. Yunus publicó un interesante artículo sobre cómo
deberían ser y trabajar los médicos, con estas enfermedades y en general.
Os ofrecemos fragmentos de ese artículo.


SUFRIMIENTO, CIENCIA Y SABOTAJE
Muhammad B. Yunus MD

La medicina moderna se siente incómoda ante el tema del
sufrimiento y el sufrimiento hace que la medicina sienta vergüenza. La
mayoría de las enfermedades crónicas causan un sufrimiento continuo que
hace que la persona enferma se sienta desesperada. Él o ella no siente
control ante la incertidumbre de cómo evolucionará su enfermedad. Esta
persona está sufriendo ya que lo que era está amenazado o se ha perdido. Él
o ella no puede huir de la sombra invisible que le persigue cada día y cada
noche… Los seres humanos pueden aguantar mucho dolor si tiene razón y
sentido (como en un parto). Pero el dolor crónico (como en la fibromialgia)
no tiene sentido. No promete luz al final del túnel. En realidad, el paciente
siente que él o ella está constantemente atrapado en una existencia
subterránea a la cual no llega el sol...

El sufrimiento es una cuestión individual, personal, algo de la cual su
presencia y envergadura sólo la puede conocer el que sufre.
La medicina occidental está tan reforzada por su mantra “la Medicina
Basada en la Evidencia” que no puede ver el sufrimiento más allá de la
Sustancia P (uno de los biomarcadores de la fibromialgia)…
Son muy pocas las escuelas de medicina que ofrecen cursos sobre
temas claves como el sufrimiento, la esperanza, la desesperación, el miedo,
la empatía, etc.
Muchos médicos hacen una escala con los síntomas del paciente (por
ejemplo una escala del dolor de 0 a 10), pero raramente preguntan al
paciente que hable de sus síntomas si no hay una patología estructural
presente y se les dice que sus síntomas son subjetivos o sea, que no son
fiables.
Aunque en las últimas décadas ya se ha avisado a los médicos de que
deberían tratar al paciente como un ser integral, la mayoría de los médicos
siguen sin atender elementos claves para poder tratar al paciente. Se habla
mucho de lo “psico-social”, pero es más una moda en vez de realmente
ponerse a trabajar para comprender, empatizar y ayudar al paciente con su
sufrimiento. Muchos pacientes se quejan de que el poco tiempo que tienen
con el médico, está lleno de interrupciones y de que los temas que
realmente preocupan al paciente nunca llegan a ser hablados…
Hay muchos médicos que no se ocupan de las nuevas enfermedades
porque no ven una patología objetiva. Estoy hablando de un grupo de
enfermedades relacionadas entre ellas como la fibromialgia, el colón
irritable y el Síndrome de la Fatiga Crónica. Es bastante seguro de que
tienen una patología común de sensibilización central y por eso se les llama
“síndromes de sensibilidad central” o SSC.
Muchos médicos no hacen caso a pacientes con SSC diciéndoles
directamente o indirectamente que sus síntomas son imaginarios (“usted no
tiene nada”) y se aseguran de que ese paciente no vuelva a su consulta. A
menudo los médicos son maleducados con los pacientes y se limitan a decir
al paciente que está deprimido (sin tener intención de indagar para
descartar o confirmar si hay una depresión). El paciente queda abandonado
por el sistema sanitario y sufre solo. Los pacientes aprenden a no confiar en
los médicos y a verlos como ignorantes y pomposos…
Otros médicos quieren ayudar a los pacientes con enfermedades SSC
pero no tienen la formación para hacerlo…
Y luego hay otros médicos que son pasivos-agresivos que, aunque no
maltratan a los pacientes de maneras obvias, se los quitan de encima
rápidamente.
También hay médicos e investigadores que se dedican a sabotear el
trabajo de otros médicos que conocen estas enfermedades y que quieren
ayudar a los pacientes. Y los pacientes acaban siendo los daños colaterales
de esta situación. Una de las tácticas de estos médicos que quieren hacer
sabotaje es la de decir que la fibromialgia no existe porque no hay un
tratamiento eficaz. Esto no tiene sentido porque hasta recientemente, hasta
la “era metrotrexate”, no había un buen tratamiento para la artritis
reumatoide pero, aún así, es considerada una enfermedad desde hace 200
años… ¿Por qué se espera una cura pronto para la fibromialgia cuando hay
tan poca financiación para investigar esta enfermedad? El “tratamiento”
que se ofrece ahora para la fibromialgia, la Terapia Cognitivo Conductual
(TCC) no cura y es ineficaz como está demostrado en los estudios que
utilizan controles correctamente (Williams DA et al 2002, Vlaeyen JW et al
1996, Nicasio PM et al 1997)…

¿PODEMOS TRATAR EL SUFRIMIENTO?

El enfoque en las facultades de medicina es erróneo. Los estudiantes
y profesores pasan dos horas discutiendo un caso y dos minutos con el
paciente. Y cuántas veces he visto, en un hospital universitario, alguien
mencionar la fibromialgia o el SFC, y el profesor de medicina y los
estudiantes se ponen a reír y hacer bromas sobre estas enfermedades,
cuando estas enfermedades SSC son muy serias y de alto nivel de
morbilidad y hasta de mortalidad (McBeth et al 2003)…
Los médicos sólo se ocupan de arreglar las patologías estructurales y
mandan a los pacientes a casa sin ocuparse del sufrimiento…
La mayoría de los médicos tratan a sus pacientes con paternalismo y
arrogancia. En vez de empatía, la mayoría de los médicos muestran un falta
de respeto a los pacientes.
Tratar la patología estructural no cura al paciente. Hay que escuchar
sin interrumpir para entender mejor los síntomas. La impaciencia, la falta
de sensibilidad, el no querer escuchar, la falta de habilidades de
comunicación y una actitud de “yo sé todo”, hacen que el médico tome
decisiones erróneas en planes y tratamientos.
Pero la arrogancia y la apatía de los médicos no se puede cambiar sin
ir a la raíz del problema: las facultades de medicina tiene que
cambiar…hay que formar a los profesores en temas humanistas. Y aún
más: hay que hacer una selección adecuada de quién es escogido para
entrar en la facultad.
Sí, necesitamos médicos que estén formados científicamente pero
también que sean amables, humildes, atentos y muestren respeto por las
preocupaciones y quejas del paciente.
Como dice el juramento hipocrático: “Primero no hacer daño”. El
médico tiene que asegurar al paciente con una enfermedad SSC que su
sufrimiento es real, basado en una patología real. Hay que ser científico y
humano…
Se necesita un debate sobre esta profesión y hay que hacer cambios
grandes antes de que sea demasiado tarde.

HISTORIA DE LA FIBROMIALGIA. Mylene Wolf




La fibromialgia es la causa mas frecuente de dolor crónico musculoesquelético difuso, que afecta principalmente a mujeres, y en ocasiones se acompaña de otros síntomas, como trastornos en el sueño, jaquecas y malestar.



Hace unos 150 años, científicos alemanes denominaron "reumatismo muscular" a un cuadro que se asociaba a dolores osteomusculares generalizados y la existencia de "nódulos dolorosos" a la presión en los músculos.

A finales del siglo 19, Beard describió un cuadro clínico de dolor generalizado, que denominó "miolastenia" y que posteriormente fue considerado como un proceso cercano a la neurastenia.

En 1904, Gowers definió estos síntomas con el término “fibrositis”, ya que pensaba que los cuadros de dolor muscular generalizado, eran debidos a cambios inflamatorios en la estructura fibrosa de los músculos y articulaciones.

Entre 1937 y 1950 se generó la “teoría del reumatismo psicogénico”, debido a la falta de explicación de la causa de esta enfermedad, y al hecho de que estos pacientes también sufrían de trastornos psicológicos.

A partir de 1950, se empezaron a estudiar con mayor detenimiento las enfermedades inmunológicas y reumáticas, detectando que este síndrome se apartaba de los cuadros con base inmunológica y se define entonces como un proceso de origen incierto que cursa con dolores difusos, fatiga, rigidez matutina y trastornos del sueño; y se le da el nombre de "fibrositis", que ya había sido propuesto por Gowers a principio de siglo 20.

En los años setenta, se describen y agrupan todos los síntomas relacionados a este cuadro, utilizando criterios y denominaciones aplicados previamente por varios autores, pero no se llega a ningún consenso científico para clasificar y definir la enfermedad. Debido a esta falta de definición, todos aquellos pacientes que presentan dolores generalizados en partes blandas, dolores continuos y difusos, mal definidos, de localización imprecisa, múltiple, desproporcionados y que produzcan limitación funcional, se les incluyó en un grupo de patologías de origen incierto, y nuevamente se le dio el nombre de "reumatismos musculares".

En los años ochenta es cuando se realizan los estudios iniciales para definir bien esta enfermedad y se publican las bases iniciales sobre este síndrome bajo términos como "fibromialgia", "síndrome miofascial" y "tendomiopatía generalizada".

A partir de estos estudios, se busca llegar a un acuerdo, tanto en la denominación del síndrome como en los criterios diagnósticos y se se decide adoptar definitivamente el término de "fibromialgia", que ya había sido propuesto en 1976. Esta denominación se aplica al cuadro generalizado, reservándose el nombre de "síndrome miofascial" cuando la patología se encuentra más localizada.

En 1990, la Academia Americana de Reumatología organiza una comisión de expertos, cuyas conclusiones publicadas constituyen la definición del síndrome y los criterios que deben cumplir los pacientes para ser diagnosticados de fibromialgia.

En 1992, la Organización Mundial de la Salud (Entidad que define y clasifica todas las enfermedades existentes), le reconoció entidad propia a esta enfermedad, proponiendo el 12 de mayo como el Día Mundial de la Fibromialgia, con la intención de enfatizar las dificultades por las que pasan miles de enfermos. El día 12 de mayo fue escogido debido al natalicio de Florence Nightingale, quien fundó la primera escuela de enfermería moderna y luchó por los derechos de los incapacitados en la guerra de Crimea. Se cree que la señora Nightingale sufrió la fibromialgia en carne propia.

martes, 10 de mayo de 2011

SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA




El Síndrome de fatiga crónica (SFC) también llamado en el pasado encefalomielitis miálgica, y para el que ahora se recomienda el nombre combinado EM/SFC (Encefalopatía Miálgica/Síndrome de Fatiga Crónica) es una enfermedad rara. Su característica principal es sentir una gran fatiga y síntomas relacionados con ésta. Y provoca un cansancio y dolor extremos con el esfuerzo físico.

Diagnóstico
Los estándares para el diagnóstico del síndrome de fatiga crónica han sido definidos por el Centro para el Control de Enfermedades(CDC) y en los llamados “documentos de consenso de Canadá del año 2006″, donde se define un protocolo en las pautas para la detección, diagnóstico y seguimiento del SFC. Este síndrome fue identificado en los países anglosajones a mediados de los años 80. La Organización Mundial de la Salud lo considera como una enfermedad neurológica grave y aparece en la lista americana de enfermedades infecciosas nuevas, recurrentes y resistentes a los medicamentos.

Dichos estándares incluyen:

Astenia (cansancio) intensa y fatigabilidad fácil, que no merma con el descanso nocturno, incluso sin haber realizado esfuerzo físico
Inicio generalmente repentino, a veces después de un cuadro similar a una gripe. También puede aparecer tras una mononucleosis infecciosa u otras enfermedades víricas
También cursa con desorientación, pérdidas de memoria a corto plazo, confusión e irritabilidad (afectación neuro-cognictiva)
Trastornos del sueño: sueño no reparador e hipersomnia.
Dolor muscular.
Faringitis mialgica (dolor de garganta).
Dolor con la palpación de ganglios linfáticos de cuello o axilas.
Fiebre leve(38,3º o menos).
Dolores de cabeza.
Fotofobia (hipersensibilidad a la luz).
Duración de al menos seis meses, pudiendo persistir años.


Sintomatología
La sintomatología es variable en cuanto a su grado de severidad y presentación temporal. Hay casos en que los síntomas desaparecen durante algún tiempo. Se sabe que el síndrome de fatiga crónica no es infeccioso, y las pruebas de laboratorio son de escasa utilidad, aunque se han detectado componentes tóxicos en algunos enfermos. La prevalencia y la intolerancia a gran variedad de sustancias químicas de muchos enfermos se denomina “sensibilidad química múltiple (SQM)”.

Suele estar muy ligada a otra enfermedad reumática denominada fibromialgia y/o al Síndrome Químico Múltiple.


Prevalencia
Actualmente más del 5% de la población mundial padecen estas enfermedades, siendo la proporción de 1 a 10 del SFC sobre la fibromialgia.

El 20 de junio de 2006, en Gran Bretaña, se declaró un deceso a causado por esta enfermedad. La víctima fue una mujer de 32 años, Sophia Mirza, que durante 6 años padeció la enfermedad y luchó para que la reconocieran como una enfermedad física y no mental. Se declaró como causa de muerte un fallo renal causado por deshidratación; aunque también se observó inflamación en la médula espinal y cambios en su ganglio dorsal.

lunes, 9 de mayo de 2011

FIBROMIALGIA Y MIGRAÑA. Dr. Pablo Irimia Sieira


La fibromialgia es una enfermedad común que se caracteriza por dolores generalizados, hormigueos, trastornos de sueño, fatiga y ciertos puntos dolorosos característicos. Este trastorno afecta preferentemente a las mujeres, su incidencia aumenta con la edad y se asocia a cefalea en la mitad de los casos, fundamentalmente migrañas.

La migraña es uno de los tipos de cefaleas más frecuentes y afecta aproximadamente al 12-15% de la población. Se caracteriza por crisis de dolor muy intensas de varias horas o días de duración que suelen localizarse en un lado de la cabeza y se describen generalmente como un latido o pulsación. El dolor puede acompañarse de nauseas, vómitos, hipersensibilidad a la luz y el ruido, y empeoramiento con la actividad física. Es tres veces más frecuente en las mujeres que en los varones y comienza generalmente durante la adolescencia, con un pico máximo de incidencia entre los 20 y 30 años.

Entre los pacientes con fibromialgia se ha observado que la incidencia de migraña es mucho mayor que en la población general, y cuando se estudian pacientes con migraña aproximadamente un tercio de ellos padecen fibromialgia. El grupo de migrañosos con fibromialgia sufre generalmente dolores de cabeza más frecuentes e incapacitantes, y presenta con más frecuencia trastornos de sueño y síntomas de depresión.

Estos hallazgos han llevado a pensar que la fibromialgia y la migraña podrían tener una serie de causas comunes entre las que se encuentran: alteraciones en algunos neurotransmisores como la serotonina, cambios hormonales (afectando a la liberación de melatonina, y hormonas del eje hipothalamo-hipofisario), trastornos inmunológicos o alteraciones en una parte de las células denominadas mitocondrias. Sin embargo hasta la fecha la relación entre ambas patologías es desconocida.

El diagnóstico de migraña es sencillo y se realiza utilizando los criterios diagnósticos internacionalmente aceptados. Si el paciente cumple estos criterios clínicos y no hay alteraciones en la exploración neurológica no se necesitan otras pruebas para el diagnóstico de migraña. Sin embargo, ante un paciente con cefalea y fibromialgia es necesario excluir une serie de procesos como anemia, problemas tiroideos, trastornos de sueño (apneas de sueño, síndrome de piernas inquietas), patología infecciosa, enfermedades reumáticas o problemas musculares. Debe además valorarse ciudadosamente la posibilidad de que el enfermo sufra una enfermedad psiquiátrica asociada, como depresión, o trastorno de ansiedad, que si no es diagnosticada y tratada impedirán una adecuada recuperación.

El tratamiento de los pacientes con fibromialgia y migraña incluye una serie de medidas no farmacológicas, tratamiento analgésico para la cefalea y en algunos casos tratamiento preventivo de la migraña. Entre las medidas no farmacológicas destacan el ejercicio físico moderado, una adecuada higiene de sueño y la psicoterapia. La psicoterapia es especialmente útil para el manejo del estrés, el desencadenante más frecuente de la migraña y que empeora también la fibromialgia.

El tratamiento de la migraña puede realizarse con analgésicos simples como paracetamol o anti-inflamatorios, pero los fármacos más eficaces para tratar las crisis incapacitantes son los denominados triptanes. Este grupo de medicamentos son específicos para la migraña, por tanto no mejoran las molestias generalizadas de la fibromialgia, y están contraindicados en personas con problemas circulatorios (infarto agudo de miocardio, arteriopatía periférica). Los pacientes con fibromialgia y migraña deben tener especial cuidado con el consumo excesivo y diario de analgésicos para no desarrollar una cefalea crónica que aparece a diario y que se produce como consecuencia del abuso de medicación analgésica.

En aquellos pacientes en los que la migraña sea muy frecuente (más de 3 crisis mensuales) se recomienda iniciar tratamiento preventivo. El tratamiento preventivo pretende reducir la frecuencia e intensidad de las crisis de migraña, mejorando la calidad de vida del paciente y evitando el consumo excesivo de analgésicos. En los pacientes con migraña y fibromialgia podrían utilizarse como preventivos antidepresivos tricíclicos, algunos antiepilépticos como la gabapentina y determinadas vitaminas. Tanto el antidepresivo amitriptilina como la gabapentina pueden mejorar la migraña y los dolores generalizados asociados a la fibromialgia. La amitriptilina es especialmente útil para tratar a la vez los síntomas de depresión y los problemas de sueño, y en aquellos pacientes que además de migraña sufren cefalea tensional. Entre las vitaminas destaca la coenzima Q10, que puede utilizarse para la prevención de la migraña y que incluso podría mejorar ligeramente la fatiga asociada a la fibromialgia.

ESTÁS CANSADA DE VIVIR AL SON QUE TOCAN LOS DEMÁS. Paloma Corredor



Complacemos a los demás por un temor infantil a que se enfaden con nosotros. El deseo de gustar, ser aceptadas y mantener una buena imagen nos lleva a decir “sí” cuando querríamos gritar “no”, a ser buenas y poco problemáticas. Pero cuando siempre callas lo que piensas, quieres y necesitas, cuando antepones los deseos de otra persona a los tuyos, acabas sintiéndote frustrada y muy perdida. Porque si te olvidas de quién eres y qué deseas, si no conoces tus límites ni enseñas a los demás cómo respetarlos, ¿qué puedes ofrecer?

Libérate del ansia de ir por la vida complaciendo a los demás. Si te paras a pensarlo, te darás cuenta de que es un hábito adquirido y que, quienes te aprecian, no esperan nada de ti, mucho menos que hagas lo que ellos dicen o que reprimas tus deseos. Y, si descubres que unos pocos sí lo hacen… entonces, en efecto, te están manipulando y es hora de hacer una criba.

Repítete una y otra vez que no estás en este mundo para dar gusto a los demás, como si fuera un mantra. Créetelo, respira hondo y date cuenta de que ya no eres una niña a quien los demás pueden castigar. Así, decir “no” será cada vez más fácil y verás que te sientes más fuerte y los demás te respetan.

Si tienes tendencia a querer gustar y caer bien, es posible que a menudo te veas enredada en situaciones o relaciones que no te interesan. Así que tómate tu tiempo antes de decidir si de verdad quieres aceptar una invitación, un trabajo o a una persona, por muy atractivos, tentadores o interesantes que parezcan en un primer momento. Piensa: ¿de verdad quiero esto en mi vida? ¿Me va a traer algo bueno?

Mira los hechos, porque las palabras se las lleva el viento. Si una persona no actúa de forma congruente con lo que dice, seguramente te está manipulando. Si tu pareja te dice “eres lo más importante en mi vida”, pero después no tiene tiempo para ti; si estás cansada de trabajar horas extras gratis mientras todo lo que recibes a cambio es un “te valoramos muchísimo”… ¡Atención! No te dejes pisotear. No actúes como si tus deseos no fueran importantes. Acabarás agotada y resentida. Alza la voz y di lo que quieres. Aprende a negociar, a encontrar un justo término medio.

Quítate de una vez por todas el manto de víctima o la capa de salvadora y alejarás de tu vida esa cosa tan pesada que es el chantaje emocional. No es fácil cuando llevas tiempo cediendo a las exigencias de uno (o varios) “vampiros energéticos”, pero éstos se irán apartando de ti a medida que te convenzas de que tienes derecho a vivir tu vida como te plazca y no eres responsable de los sentimientos de ningún otro adulto a tu alrededor.
Paloma Corredor (Publicado en la revista semanal “Mujerhoy”, 7 de mayo 2011)

NO ESTÁ DEMOSTRADO QUE LA FIBROMIALGIA SEA UNA ENFERMEDAD INFECCIOSA


MITO 3: La fibromialgia es una enfermedad infecciosa producida por la bacteria Borreliosis de Lyme.

REALIDAD: Hasta ahora, nadie ha podido probar de manera convincente que la fibromialgia sea causada por una infección bacteriana, vírica o debida a otros microorganismos.



En la investigación médica, se buscó durante mucho tiempo y de manera intensa algún microorganismo que pudiera ser causante de la fibromialgia. Finalmente, fueron dos los microorganismos que parecían especialmente sospechosos: el virus de Epstein-Barr y la bacteria Borrelia burgdorferi, que causa la enfermedad de Lyme (borreliosis de Lyme)


El virus de Epstein-Barr pertenece a la familia de los Herpesvirus, con los que casi todo el mundo entra en contacto alguna vez. Los virus de este grupo causan las viruelas, la mononucleosis infecciosa, los herpes y las gripes de origen vírico. Parece evidente que los pacientes de fibromialgia son especialmente proclives a sufrir estas enfermedades infecciosas, pro no existe ninguna prueba de que ese virus sea la causa de la FM.

Hasta ahora, el posible nexo de la borreliosis de Lyme y la fibromialgia ha causado una gran desorientación entre todos los implicados (pacientes, médicos y científicos).
La infección de borreliosis de Lyme se produce a través de la picadura de la garrapata. Aproximadamente entre el 10 y el 25 % de los pacientes que fueron tratados con éxito de la borreliosis de Lyme desarrollaron fibromialgia al cabo de pocos años. Por otra parte, se comprobó que entre el 25 y el 50% de los pacientes tratados de esta enfermedad con antibióticos en realidad no tenían la enfermedad, sino que padecían un fibromialgia no diagnosticada correctamente.
Por tanto hasta ahora, no queda demostrado que esta bacteria provoque la FM.

jueves, 5 de mayo de 2011

GESTIONAR EMOCIONES. Emilia Quirós





Una buena gestión de las emociones puede contribuir a nuestra felicidad y a afrontar una enfermedad o un problema con una calidad de vida mejor.




La inteligencia emocional supone enfrentarse de forma coherente a las dificultades del día a día y dar la importancia justa a cada problema. Se trata de saber reaccionar de un modo controlado y no dejarse arrastrar por las emociones.
Ello no quiere decir que no haya que sentir las emociones, ya que la ausencia de reacción no es sana y puede traer consigo consecuencias negativas tanto físicas como mentales.

Las emociones y la salud
Se ha comprobado que las emociones pueden influir en nuestra salud y que tienen una incidencia en el desarrollo de determinadas enfermedades. Una reacción emocional se traduce en un sentimiento. De este modo, los sentimientos positivos pueden aportar beneficios clínicos mientras que los negativos pueden tener los efectos contrarios.

Las personas que padecen de estrés son más propensas a sufrir enfermedades que afectan al corazón y son más vulnerables al ataque de algunos virus, como el de la gripe. De hecho, la relajación y la meditación son técnicas utilizadas en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, de ciertos tipos de diabetes, de la artritis y del asma.

Los beneficios de las emociones positivas
Aunque las emociones positivas no pueden curar enfermedades, sí que pueden tener un efecto en el conjunto de factores que determinan el curso de una enfermedad y hacer que su evolución sea más lenta o que se experimente una mejoría.

Emociones inteligentes
De este modo, las emociones canalizadas de un modo saludable pueden aportar beneficios a la salud. Por otra parte, el apoyo emocional de las personas que rodean al paciente puede tener efectos paliativos del malestar y procurar bienestar al enfermo.

El paciente emocionalmente inteligente
La gestión de las emociones no es una tarea fácil y requiere de madurez y de conocimiento de uno mismo. El paciente que posee una inteligencia emocional desarrollada es una persona positiva, tiene una alta autoestima y un concepto de sí mismo real, por lo que es capaz de reconocer y de aceptar tanto sus virtudes como sus defectos.

Es asi mismo una persona capaz de reconocer sus propios sentimientos y de expresarlos de un modo controlado y coherente según la situación en que se desarrollan. De igual modo, es una persona empática, capaz de entender los sentimientos de los demás y las reacciones que estos sentimientos producen.

La clave está en el equilibrio
La capacidad para superar las dificultades y las frustraciones es otra de las características que define a una persona emocionalmente inteligente. Es también una persona con motivación y con ilusión, que sabe encontrar el equilibrio entre exigencia y tolerancia.

El enfermo que sabe canalizar sus sentimientos de manera positiva enfrenta su enfermedad con menos sufrimiento y es capaz de disfrutar de los buenos momentos a pesar de las limitaciones que le impone la dolencia. Su calidad de vida es mejor que la del enfermo que se deja arrastrar por sus emociones y es incapaz de controlarlas y ser positivo

EL PASADO. Emilia Quirós




Olvidar el PASADO es avanzar en la VIDA...
¿Y tú de qué manera estás trabajando para lograrlo? ¿Puedes? ¿Tienes miedo a enfrentar tus debilidades?


Cuando vivimos envueltas en el ayer, en ese pasado que tanto nos lastimó, nos olvidamos de que en la vida existen cosas bellas, momentos bellos, olvidamos que aún podemos encontrar un mundo de ilusiones con tan sólo despertar a esa vida que se nos ha vuelto monótona y vacía. Esa vida en la que vivimos quejándonos del pasado, que todavía por decisión propia nos empeñamos en retener en nuestra mente y corazón.

Si has sufrido amargas decepciones, si un día te enamoraste de aquel hombre que creías tu ideal, tu pareja perfecta, pero con el paso del tiempo te diste cuenta que no todo era color de rosa… Si pensaste que ese amor era para siempre porque así estaba en tus sueños desde el momento mismo en que diste aquel “sí” ante el altar, creo que es tiempo de volver a tomar el futuro en tus manos y empezar a construir tu propio mundo, tu propia vida, dejando atrás sinsabores y desengaños.

Es triste el saber que viviste una vida llena de desengaños, de tristezas, de frustraciones, muchas veces de vejaciones y engaños, de golpes, de malos tratos y cuando por azares del destino tuviste la oportunidad de salir de esa vida, no logras dejarla en el olvido y sigue ahí latente en ti, quejándote siempre de lo malo que viviste, reviviendo la infelicidad de tu vida pasada sin tomar en cuenta que de ello procreaste hijos bellos que fueron producto de esa relación, buena o mala, que a lo largo del tiempo si tú sigues empeñada en quejarte de ese ayer, tus hijos sentirán que fueron producto de malos tratos que no fueron concebidos con amor, porque sabes bien que ese amor existió cuando decidiste unir tu vida a esa persona que hoy te empeñas en recordar.

La vida es tan corta, tan difícil como para perder el tiempo en lamentaciones inútiles, en quejas constantes y repetidas, en buscar culpables de lo que a ti te ha sucedido.

Si en cambio, desde el momento mismo en que se rompió esa relación, tuviste la oportunidad de salir de esa vida, que se note en ti ese cambio, que el rostro triste de ayer dibuje hoy esa sonrisa bella que te da el saber que estás libre del pasado, que tu futuro y el de tus hijos depende tan sólo de ti, de tu constancia y entrega, de tus sueños que aunque ya no sean compartidos deben estar en ti siempre y perdurar para que eso te de motivos para vivir una nueva vida y con ello elevar tu auto estima y caminar por el mundo con esa constancia misma que te da la fuerza de sentirte mujer plena y segura de ti misma.

El pasado es eso mismo: sólo pasado y no debe interferir en tu presente, deja atrás todo lo que te haya dañado, deja atrás los desamores y desengaños y concéntrate en ti, en volverte una mujer fuerte y capaz de enfrentar al mundo entero con esa entereza que te da la libertad y la espera de volver a encontrar un buen amor que te llene de felicidad y sea para ti al fin el culminar de tus sueños de mujer, de tus esperanzas de tener a tu lado alguien que te ame con fuerza y convicción, con alegría y sobre todo que cada despertar sea para ti, el comienzo de una nueva vida feliz y plena.

No hay que dejarnos envolver por el pasado. El pasado está muerto y enterrado, no tiene regreso posible, vive el presente que es lo único que tienes y lo que al final importa más, y sobre todo… trata por todos los medios de buscar esa felicidad que está tan cerca de ti y a la cual por tener tan presente tu pasado triste, no le das la oportunidad de llegar a ti.

Es necesario aceptar que nuestra alma - mas allá de que sea eterna - está en este momento presa en la red del tiempo, con sus oportunidades y limitaciones.

- HOY es tiempo de LIBERARSE, de que ya no vivas atado a un pasado que no fue muy bueno
- HOY es tiempo que de dejes ir tantas cosas y empieces por aceptar y gozar esta nueva VIDA
- BIENVENIDA A LA VIDA.

miércoles, 4 de mayo de 2011

LA FIBROMIALGIA NO ES UNA ENFERMEDAD CAUSADA POR DISFUNCIONES DEL METABOLISMO CECULAR



MITO 2: La fibromialgia es una enfermedad metabólica.


REALIDAD: La fibromialgia no es causada por disfunciones del metabolismo celular.






Durante décadas circularon teorías médicas que partían de la base que la causa de la FM era un defecto metabólico de las células del organismo. Si queda afectado el metabolismo energético de la célula muscular, esta circunstancia podría contribuir muy bien al dolor muscular.

Los resultados de diversos estudios mostraron que en los pacientes de FM existían alteraciones de las “fuentes energéticas” de las propias células (mitocondrias). Además, se observó un menor contenido de los “combustibles celulares”, como son el ATP (adenosintrifosfato), ADP (adenosindifosfato) y el AMP (adenosinmonofosfato). Estos componentes celulares son de gran importancia para la función muscular.

Igualmente, en los pacientes de FM el metabolito fosfocreatina, que es muy importante para la musculatura esquelética estriada, solo existía en concentraciones insuficientes. Con frecuencia se midieron valores anormales de oxígeno en la musculatura dolorosa: o exceso o déficit de oxígeno, siempre en función de investigador en cuestión.
Todos estos estudios mostraron un mismo flanco débil: la musculatura de personas sanas y voluntarias se comparó con la musculatura de pacientes de FM, lo que en un primer instante puede parecer razonable, pero se obviaba el hecho de que aproximadamente un 80% de los pacientes de FM estaban en condiciones físicas precarias.

Debido a los dolores que sufren, los enfermos de FM no utilizan su musculatura como las personas sanas y normales, y están sumamente desentrenados. De todo ello se dedujo que se hubieran obtenido los mismos resultados metabólicos si se hubiesen comparado personas sanas desentrenadas y personas sanas entrenadas. Hasta ahora no se ha podido, por lo tanto, probar la hipótesis de que la fibromialgia sea consecuencia de una alteración en el metabolismo celular.